Híbridos enchufables: Cómo exprimir su autonomía eléctrica y recortar el gasto en gasolina
Manejar un PHEV como si fuera un auto convencional es un error común que anula su tecnología. Te decimos cómo dominar los modos de carga y el freno regenerativo para llevar la eficiencia del motor al límite.

Para mercados como el de México, en donde la infraestructura de recarga de vehículos eléctricos, ya sea pública o privada, aún es escasa, los coches híbridos representan una gran alternativa. No nos referimos a los de hibridación ligera, sino a los auténticos híbridos, cuyas mecánicas, ya sean a gasolina o eléctricas o en su conjunto, pongan en movimiento al auto.
¿Qué tipo de autos híbridos existen?
Vale la pena aclarar que, dentro del segmento de los coches híbridos, existen esencialmente dos tipos: los híbridos puros y los híbridos enchufables.
Los híbridos puros son los más comunes y sus trenes motrices están integrados por un bloque a gasolina y por otro eléctrico, alimentado por un pequeño paquete de baterías.
Dependiendo de las condiciones de uso, el sistema dará prioridad en el arranque a la parte eléctrica, poniendo en pausa al motor de combustión, hasta que se supere cierta velocidad o se demande mayor potencia con el acelerador. En resumen, el sistema ajusta los parámetros para poner en acción el motor a gasolina, el eléctrico o ambos.
¿Cómo se recarga la batería de un auto híbrido puro?
La ventaja de los híbridos puros es que no hay necesidad de recargar la batería que alimenta la parte eléctrica del tren motriz. Para esta acción existen dos procesos. El primero consiste en aprovechar la frenada regenerativa y la segunda en aprovechar la cualidad de generador del motor eléctrico, que se activa cuando el bloque a gasolina está en marcha.
Este componente aprovecha el principio de que un motor-generador eléctrico produce movimiento mecánico útil cuando se le induce electricidad, pero también genera electricidad cuando se le induce un movimiento mecánico, en este caso proveniente del giro del cigüeñal del bloque de combustión.
La desventaja de un coche híbrido puro es que los episodios en los que interviene la parte eléctrica para poner en movimiento el coche son breves, pero aún así los ahorros de combustible son significativos, sobre todo en un manejo urbano.

¿Cómo funcionan los autos híbridos enchufables?
El principio de funcionamiento de los vehículos híbridos enchufables es prácticamente igual al de los híbridos puros, sin embargo, los enchufables cuentan con una batería para alimentar la parte eléctrica de mayor capacidad.
Mientras que en un híbrido puro la capacidad puede ser en torno a los 5 Kwh, en un híbrido conectable puede superar los 30 kWh. Esto se traduce en beneficios para este tipo de autos, pues al tener una batería más grande, puede almacenar más electricidad y, en consecuencia, el coche se puede mover por muchos más kilómetros en modo puramente eléctrico.
En ese sentido, el promedio actual para estos coches puede rondar entre 60 y hasta 100 kilómetros de autonomía eléctrica, una gran ventaja para conductores cuyos desplazamientos diarios en ciudad no superan esta distancia, pues no quemarán ni una sola gota de combustible.
Tal y como sucede con los puros, en los híbridos enchufables el sistema siempre da prioridad al uso de la electricidad para poner en movimiento al vehículo, siempre y cuando la batería tenga la suficiente carga almacenada.
Para ello, el propio sistema también puede recargar la batería mediante la frenada regenerativa, aunque le tomará mucho más tiempo porque la batería es más grande. Por fortuna, este tipo de coches cuentan con una conexión eléctrica exterior, que permite llenar las pilas por medio de un cargador.
Es justo aquí donde radica el poder sacar el mayor provecho a un vehículo híbrido enchufable, en que el usuario debe conectar su coche a alguna toma eléctrica para que las pilas estén con buen nivel y el modo de manejo eléctrico cumpla con su cometido.
De lo contrario, no es que el coche no funcione, pero al sistema dará prioridad a la parte de combustión si la energía en las baterías es baja, por lo que perdería todo el sentido y practicidad esta tecnología. Lo ideal es tener un cargador en casa, conectar el auto y dejar que las baterías se llenen durante la noche, algo que en promedio demora entre 5 o 6 horas.
Al día siguiente, con las baterías llenas, comenzar nuestro recorrido cotidiano, dando prioridad a la parte eléctrica, incluso se puede completar todo el recorrido sin que el motor a gasolina encienda. Una vez de vuelta en casa, volver a conectarlo y seguir esta rutina.

Con la batería cargada y el tanque de gasolina lleno, un viaje en carretera es más eficiente, pues la parte eléctrica también pondrá en movimiento al auto, pero se enfocará en momentos críticos, donde se necesita mayor impulso, por ejemplo, en un rebase. Eso sí, en descensos pronunciados, la frenada regenerativa hará lo propio para recargar las pilas.
Siempre que tengamos presente que la clave del buen desempeño de un coche híbrido enchufable radica en que debemos procurar recargar las baterías conectándolas a un cargador, entonces realmente sacaremos su máximo provecho.
IARR