¿Fin del progresismo? Investigación contra Zapatero pone foco sobre la izquierda en América Latina
La investigación contra José Luis Rodríguez Zapatero por presunto tráfico de influencias abre un debate sobre la izquierda en España y América Latina, en medio de tensiones políticas y acusaciones de corrupción.

La Audiencia Nacional de España anunció que el expresidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, está siendo investigado por presunto tráfico de influencias y otros delitos relacionados.
La investigación ha generado un intenso debate entre la izquierda, la derecha y la ultraderecha, no solo por la relevancia histórica de Zapatero, sino también por el impacto directo que tiene sobre el actual presidente, Pedro Sánchez, quien enfrenta múltiples frentes de presión.
La Audiencia Nacional informó que se registró la oficina de Zapatero en Madrid, junto con otras tres sociedades mercantiles. Entre los delitos que se investigan figuran organización criminal, cohecho, revelación de secretos, exhortación a dar falso testimonio, falsificación de documentos mercantiles, prevaricación, tráfico de influencias y delitos contra las instituciones públicas.
La investigación se enmarca en el caso Plus Ultra, vinculado al rescate estatal de la aerolínea española por 53 millones de euros en 2021, a través del fondo de inversión estatal SEPI durante la pandemia de COVID-19. La Audiencia Nacional examina si la ayuda se aprobó correctamente, ya que críticos sostienen que Plus Ultra no era estratégica, tenía cuentas débiles y vínculos con accionistas venezolanos.
Zapatero, que gobernó España entre 2004 y 2011, se convierte ahora en el primer presidente del Gobierno español, actual o anterior, en ser investigado formalmente por la justicia desde la transición democrática.
La reacción del presidente Pedro Sánchez
El actual presidente, Pedro Sánchez, expresó ante los diputados su pleno apoyo a Zapatero, calificándolo como compañero de partido y figura clave en el socialismo español.
El Partido Socialista Obrero Español (PSOE) emitió un comunicado en el que destacó que Zapatero fue un pionero de las políticas progresistas que hoy sustentan la sociedad española, y acusó a la derecha y la extrema derecha de no haberle perdonado nunca sus avances.

Por su parte, la oposición conservadora del Partido Popular (PP) ha intensificado sus críticas. El PP describió a Zapatero como la “musa” de Sánchez y afirmó que ambos están unidos por acusaciones de corrupción. En palabras del partido: “Los dos han utilizado a sus familias para enriquecerse y los dos han denigrado la institución a la que representan o han representado”.
Avances en la investigación
El Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos colaboró con la policía española en el rastreo de operaciones de presunto blanqueo de capitales, lo que dio lugar al proceso abierto por la Audiencia Nacional.
Además, la policía española registró la sede central del PSOE en busca de documentos relacionados con una supuesta trama para desestabilizar procedimientos judiciales que afectan al partido y al Gobierno.
Miles de personas se manifestaron en Madrid para exigir la renuncia de Sánchez tras los escándalos de corrupción. Los enfrentamientos con la policía dejaron al menos siete agentes heridos. Estas movilizaciones reflejan el creciente descontento social y la presión sobre el Ejecutivo.

El Partido Popular insiste en vincular los negocios de Zapatero en Venezuela con las acusaciones actuales, mientras que el PSOE defiende que se trata de una persecución política. La polarización se intensifica en un momento en que la estabilidad institucional se ve cuestionada.
La Audiencia Nacional mantiene abiertas varias líneas de investigación, incluyendo delitos de organización criminal, cohecho y falsificación de documentos. El desenlace del caso dependerá de las pruebas que se presenten en los próximos meses y de la declaración de Zapatero el 2 de junio.
¿Cómo afecta la investigación contra Zapatero a la izquierda latinoamericana?
En entrevista para la Primera Emisión de Imagen Radio, la analista internacional Arlene Ramírez Uresti explicó que el procesamiento contra Zapatero abre interrogantes sobre los vínculos entre el chavismo, el financiamiento político y el futuro de la izquierda latinoamericana.
Ramírez Uresti señaló: “No estamos ante el fin de la izquierda iberoamericana, pero sí ante un examen de credibilidad, que quizá es lo que nos tendría que dar esta luz en el análisis. La crisis no es de ideología, es propiamente una crisis de credibilidad”.
La analista subrayó que el caso fractura la narrativa del populismo en Iberoamérica, que suele abanderar la justicia social. Según sus palabras, este escándalo revela un problema estructural.
La izquierda no está exenta de corrupción, la izquierda no está exenta de influencias, de intereses personales, y sobre todo pues la izquierda también tiene problemas de soberanía y de distribución justa”
Finalmente, Ramírez Uresti reflexionó sobre el impacto de los discursos populistas que han caracterizado a los movimientos de izquierda desde el siglo pasado.